Yogurtera Severin 150 ml

  • Práctica y compacta yogurtera con 14 vasos de 150 ml
  • Vasos con tapa de rosca
  • Resultado óptimo gracias al mantenimiento de la temperatura (ajustable)
  • Práctico marcador de memoria
  • Carcasa fácil de limpiar con agua caliente y un paño húmedo y tarros aptos para lavavajillas
  • Pies de goma

Añadir a Mis FavoritosAñadido a tus favoritosEliminado de tus favoritos 1
Añadir para comparar

Yogurtera práctica y compacta con 14 tarros de 150 ml para preparar delicioso yogur casero para el desayuno o para el camino.

Disfrute cucharada a cucharada de yogur casero preparado en un santiamén, ya sea para desayunar o entre horas. Con esta práctica yogurtera nunca faltará yogur en su frigorífico. La yogurtera puede preparar hasta 7 tarros de 150 ml a la vez para que siempre haya 7 de los 14 listos para comer. Al fin y al cabo, lo casero siempre sabe mejor.

Se pueden preparar 7 tarros a la vez – Disfrute en cualquier momento – Porciones del tamaño perfecto gracias a los tarros de 150 ml de capacidad (también disponibles por separado), Cierre de los tarros mediante tapa con rosca – Resultado óptimo gracias a la temperatura constante (preajustada), Fácil manejo gracias al interruptor de encendido y apagado, Práctico marcador de memoria – Calidad alemana – 2 años de garantía, Carcasa fácil de limpiar con agua caliente y un paño húmedo y tarros aptos para lavavajillas, Soportes de goma en la parte inferior, Funcionamiento silencioso – Contenido: 1 SEVERIN Yogurtera, Incl. 14 Tarros de cristal, JG 3519,

Material: Plástico, Dimensiones (LxAnxAl): 22,7 x 23,3 x 11,2 cm, Peso: 1,48 kg, Potencia: 13 W, Color: Blanco/Rojo

El proceso de elaboración del yogur data de hace miles de años, sin embargo hasta el siglo XIX se conocían muy pocas fases del proceso productivo. El arte de producción era transmitido de generación en generación; sin embargo en las últimas décadas, este proceso se ha racionalizado, principalmente por los descubrimientos en diversas disciplinas, como la física e ingeniería química, la bioquímica y enzimología; y sobre todo la tecnología industrial.

La elaboración de yogur requiere la introducción de bacterias ‘benignas’ específicas en la leche bajo una temperatura y condiciones ambientales controladas (muy cuidadosamente en el entorno industrial). El yogur natural o de sabores de textura firme, requiere de una temperatura de envasado de aproximadamente 43 °C. y pasar por un proceso de fermentación en cámaras calientes a 43 °C. para obtener el grado óptimo de acidez; este proceso puede llegar a durar aproximadamente cuatro horas.

Una vez obtenida, debe enfriarse hasta los 5 grados para detener la fermentación. En los yogures batidos, los de textura cremosa, con o sin frutas, el proceso es diferente, en cuanto la fermentación se realiza en depósitos, previo al proceso de envasado, que se realiza en frío, por lo que no necesita de fermentación posterior. Las bacterias utilizan como fuente de energía la lactosa o azúcar de la leche, y liberan ácido láctico como producto de desecho; este provoca un incremento de la acidez que hace a su vez que las proteínas de la leche precipiten, formando un gel. La mayor acidez (pH 4-5) también evita la proliferación de otras bacterias potencialmente patógenas. El primer estudio bacteriológico acerca del yogur fue realizado por Grigoroff, quien detectó la presencia de tres distintos microorganismos, «diplostreptococcus».

Generalmente en un cultivo se incluyen dos o más bacterias diferentes para conseguir una fermentación más completa, principalmente Streptococcus thermophilus subsp. salivarius, miembros del género Lactobacillus, tales como L. bulgaricus y L. casei, y del género Bifidobacterium (antes denominadas L. bifidus). Gracias a Metchnikoff, el yogur alcanzó gran popularidad por el postulado de que el L. bulgaricus prolongaba la vida. Para muchos países en sus normativas, el yogur como tal solo puede contener St. thermophilus subsp. salivarius y Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus; si se agregan otras bacterias, algunas legislaciones, no permiten utilizar la denominación de yogur.

Si el yogur no se calienta hasta matar a las bacterias después de la fermentación, se vende bajo la denominación de «cultivo activo vivo» (o simplemente «vivo» en algunos países), que algunos consideran nutricionalmente superior. En España los productores de yogur se dividían entre los que querían reservar la denominación yogur para el yogur vivo y los que deseaban introducir el yogur pasteurizado bajo esa etiqueta.

La vida comercial del yogur estando en refrigeración es de tres semanas. Con la finalidad de mejorar la capacidad de conservación del mismo se crea el yogur pasteurizado o de larga duración, que tiene un periodo de conservación de meses y no necesita refrigeración. Ambas partes enviaron estudios científicos a las autoridades esgrimiendo las diferencias o las similitudes (según los intereses de cada parte) entre las dos variedades. Finalmente el gobierno francés permitió la etiqueta «yogur pasteurizado» a esta clase de yogur en lugar del antiguo «postre lácteo».

Debido a que las bacterias fermentan la lactosa contenida en la leche durante el proceso de elaboración del yogur, los individuos que presentan intolerancia a la lactosa pueden disfrutar del yogur sin verse afectados. Nutricionalmente el yogur es rico en proteínas procedentes de la leche. También contiene la grasa de la leche con la que se produjo. Pueden ser desnatados o con nata añadida como en el caso del yogur griego. En el proceso de fermentación, los microorganismos producen vitaminas del grupo B necesarias para su metabolismo, aunque reducen el contenido de algunas ya presentes en la leche como la vitamina B12 y vitamina C. Contiene minerales esenciales, de los que destaca el calcio, como en cualquier producto lácteo.

Yogurtera Severin de ingeniería alemana perfecta para elaborar yogur casero sin complicaciones.

1 review for Yogurtera Severin 150 ml

4.0 fuera de 5
0
1
0
0
0
Write a review
Mostrar todo Most Helpful Highest Rating Lowest Rating
  1. Raquel Encina

    Intenté hacer kéfir pero no me quedo muy logrado. Los yogures de soja salen ricos es válido igualmente. Si quieren más espesos les aconsejo echarle nata o algún espesante. Creo que el alginato va bien.

    Útil(2) No útil(0)Ya votaste esto

    Añadir una reseña

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Yogurtera Severin 150 ml
    Yogurtera Severin 150 ml
    Compare items
    • Total (0)
    Compare
    0